Hace 50 años nacía la escudería McLaren, ícono de la Fórmula 1

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Hace medio siglo, cuando aquel joven ingeniero neocelandés ponía los cimientos, nacía la escudería McLaren, la tercera más antigua de la Fórmula 1 en vigencia.

EL NACIMIENTO.

Bruce Leslie McLaren creaba hace 50 años su propio equipo de competición inspirado en su amigo y mentor Jack Brabham, el australiano que llegaría a tricampeón mundial y que había comenzado su historia algunos años antes en la cuna del automovilismo mundial Inglaterra.

Los comienzos fueron duros en el nuevo mundo y recién para 1966, McLaren pudo poner su primer pie en la Fórmula 1 debutando con su propio producto en el GP de Mónaco hasta entonces buscó inquieto la mejor solución a los problemas. El estreno de los autos naranja fue desafortunado, ni McLaren ni su fiel paisano Denny Hulme lograron terminar esa primera carrera.

LAS PRIMERAS ALEGRÍAS.

El 9 de junio de 1968, ya con el color naranja pintado en sus autos, en el GP de Bélgica disputado en el extensísimo Spa-Francorchamps de 14 km llegó el primer triunfo de la historia en manos de su creador largando desde la sexta posición, el año terminaría con dos triunfos más de Hulme en Italia y Canadá para ser tercero en el mundial.

LA TRISTEZA SIN FIN.

Como todo hacedor de su propias criaturas, Bruce McLaren tenía la costumbre de probar sus propios autos y la muerte tronchó su vida a los 32 años, un 2 de junio de 1970 en un ensayo de poca importancia con un Can-Am en Goodwood. Parecía el fin, pero su viuda y Teddy Meyer, el director deportivo de entonces, siguieron adelante en su memoria y por su legado.

LOS PRIMEROS TÍTULOS.

El equipo McLaren continuó creciendo y fortaleciéndose en una Fórmula 1 que empezaba a cambiar guiada por Bernie Ecclestone como hombre de negocios fundamental para el futuro. Así, en 1974, bajo los nuevos colores de Marlboro, Emerson Fittipaldi logró el primer título mundial de Pilotos y de Constructoresa para la marca del kiwi, dos años más tarde James Hunt también conquistó esos logros.

CAMBIO DE MANDO.

La llegada de Ron Dennis abriría un nuevo destino para McLaren y comenzaría con una década de logros muy importantes a partir de la fusión con su empresa Project 4 y de esa unión nacería el primer monoplaza íntegramente de fibra de carbono para la nueva era.

La unión de McLaren y Porsche en tiempos de motores turbo de 1.000 HP dieron un resultado magnífico. La experiencia de los alemanes en impulsores de gran consumo fue clave para ganar carreras y Niki Lauda, tentado a regresar por Dennis, vivía su resurección deportiva con un nuevo título ganado por 0,5 puntos ante su joven discípulo Alain Prost que, absorbiendo las enseñanzas del austríaco, sería el campeón de los dos años siguientes.

McLAREN-HONDA, CASI INVENCIBLES.

Alain Prost y Ayrton Senna fue los actores protágonicos de uno de los capítulos más recordados de la máxima categoría mundial y dividieron aguas sobre un McLaren. Juntos llegaron a ganar 15 de los 16 grandes premios del año ’88 y el brasileño se consagró campeón por primera vez en su vida.

El año 1989 fue un tiempo de rivalidad extrema entre los pilotos y el desenlace en Japón con la desclasificación de Senna y el nuevo título de Prost quebró la convivencia entre los dos campeones y terminó con la ida del galo a Ferrari y el gran piloto paulista se convirtió en el portaestandarte de la conquista del ’91, su última conquista con el motor japonés que se retiraba y dejaba a las huestes de Ron Dennis huérfanos de la potencia para seguir la batalla ante el poderoso Williams-Renault de Mansell y luego de Prost, en su regreso triunfal de 1993.

OTROS NOMBRES, OTROS TIEMPOS.

El primer cambio evidente fue la estética de los McLaren, abandonando el rojiblanco de una tabacalera por el gris plata de otra. También los nombres de sus pilotos habían cambiado y eran Mika Häkkinen y David Coulthard los que por muchos años formaron una de las parejas más longevas de su historia.

El finlandés se convertía en la nueva estrella y los títulos de 1998 y 1999 con el motor Mercedes empujándolo lograban frenar las ansias de Ferrari y Schumacher por cortar la sequía italiana de dos décadas.

El momento de Häkkinen terminó con el retiro del nórdico y su plaza fue ocupada por otro de la tierra del hielo, Kimi Räikkönen, y por Juan Pablo Montoya hasta su decisión de dejar la Fórmula 1, pero no hubo conquistas mundiales ante la superioridad insoportable del “cavallino rampante”.

PASADO RECIENTE, PRESENTE Y FUTURO.

Fernando Alonso y Lewis Hamilton escribieron un capítulo casi igual al de sus ancestros Prost y Senna. Lucha fraticida, escándalo, y un campeonato perdido en circunstancias nunca explicadas en 2007 precipitaron la salida del asturiano. Recién al año siguiente, Lewis Hamilton, nacido y criado deportivamente por Dennis dio sus frutos y el moreno británico entró en la historia de McLaren hasta su despedida a fines de 2012. El campeonato ganado por Hamilton en 2008 es el último alcanzado por esta escuadra en su medio siglo de vida.

Jenson Button y el mexicano Sergio Pérez son el presente conductivo de McLaren y el año que transcurre está lejos de permitirles el éxito soñado, pero ya ha sucedido otras veces, el éxito es efímero y la resurrección siempre es esperada.

El año 2014, con el regreso de los motores turbo, será el último de la cooperación técnica con Mercedes y Honda está en la sala de espera para reunirse en pos de nuevos tiempos de victoria.

NO SÓLO LA F1.

McLaren, además de sus conquistas en la máxima categoría, atesora títulos como su dominio abrumador en la serie de prototipos Can-Am entre 1967 y 1972 con 42 victorias.

Las 500 Millas de Indianápolis también han visto al chasis británico vencedor en tres ocasiones 1972, 1974 y 1976 y el gran clásico de resistencia, las 24 Horas de Le Mans fueron suyas en 1995.

Bruce Leslie McLaren no vio casi nada del camino recorrido por sus autos, sinónimo de velocidad, creatividad y victorias, pero inmortalizó una frase que merece perdurar: “Hacer algo bien vale tanto la pena que morir por intentar hacerlo mejor no puede ser temerario”, para pensarlo detenidamente.

Largaron.

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