Buen avance de Matías Jalaf bajo la lluvia en el TC

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Matías Jalaf realizó un buen avance bajo una intensa lluvia en la final del Turismo Carretera en el autódromo de Junín y cumplió el objetivo de arribar a la meta en un fin de semana en el que el Ford del equipo Alifraco Sport no tuvo el funcionamiento esperado.

La jornada de hoy amaneció bajo lluvia que si bien por momentos disminuía en intensidad dejó una pista por demás complicada, con muchos charcos y sectores complicados para transitar, lo que motivó numerosos despistes y trompos, entre ellos el de José Savino justo delante del mendocino, quien alcanzó con lo justo a esquivarlo y, tras el despiste de Mariano Altuna, acceder al décimo puesto en el inicio de la segunda serie. Lamentablemente en la segunda vuelta de la batería el propio Jalaf ingresó en trompo con despiste incluido, considerando que su auto ya iba inestable en piso seco y viéndose potenciada esa situación por el agua en el asfalto juninense.

Pudo continuar pero tres posiciones detrás y sin la trompa del Ford, momento en el que ingresó el auto de seguridad por el trompo de Juan Bautista De Benedictis mientras Matías recuperaba al menos una colocación, finalmente completando la serie tras el relanzamiento en el 12º puesto.

De ese modo debió partir en el 36º lugar de la fila india en la carrera final, largada desde la cual se dio una carrera atípica en la que, por las condiciones de pista e intensa lluvia sobre todo en la primera parte, sucedieron numerosos despistes e incidentes de otros competidores, los cuales aprovechó Jalaf apelando a su experiencia para mantenerse en pista y escalar en el clasificador tanto por el retraso de otros pilotos como por la superación a otros rivales.

El mendocino llegó a posicionarse, a seis vueltas del final, en el vigésimo puestos, nada menos que dieciséis colocaciones delante respecto a como había largado, pero el parabrisas del Ford se empañó y debió hasta la bandera a cuadros disminuir su intensidad y asegurar el arribo a la meta, finalmente consiguiéndolo en el 23º puesto.

“Fue una carrera de locos, llovía mucho, no se veía nada y había muchos charcos en pista que hacían que varios se despistaran o aparecieran cruzados en pista. Por suerte me mantuve y pude avanzar, esquivando varios roces y terminando mucho más adelante de lo que nuestro funcionamiento ameritaba. Sobre el final se me empañó el vidrio y tuve que levantar e ir más tranquilo porque literalmente no veía. Fuera de la carrera, que fue bastante atípica, no tuvimos este fin de semana un buen accionar en el auto, igual que en las dos primeras fechas, pero el equipo tiene potencial de sobra para recuperarse y esperemos que en la próxima de Concordia, del 28 al 30 de Marzo, podamos estar más adelante”.