
El reciente ganador del “Cabalén” pasó por LARGARON y contó de la importancia de esa victoria con el equipo oficial Chevrolet.
Nosotros decíamos en nuestro comentario en la radio que, a veces con dos maniobras, la carrera queda casi salvada. El domingo con lo que hicieron, Rossi intentando pasarte y después vos volviendo a la punta, pareciera que con esas maniobras se pagó la carrera. ¿Ustedes lo viven así como pilotos o es otra la percepción que tienen?
“Para mí fue una carrera muy intensa desde la primera vuelta a la última, porque desde que largamos, en las primeras diez vueltas, antes de mi problema, si bien no venía con peligro de perder la posición, no venía cómodo, Matías (Rossi) me venía presionando y ambos nos veníamos midiendo, tanto yo a él intentando administrar el neumático todo lo que me dejaba y él a mí viendo hasta dónde podía llegar mi ritmo, lo mismo que el tenía a Vivian atrás y no podíamos hacernos diferencia”.
“Después, cuando viene el problema, ahí me preocupé de verdad, ahí donde tuve que ponerme a trabajar mucho, perdía mucho en lo derecho y perdía carga aerodinámica para los curvones, así que por eso era tan fácil que Matías me alcanzara en la primera parte del circuito y fue donde hizo la maniobra de sobrepaso”.
¿Te sorprende Rossi en la maniobra? o ratificás lo que vos dijiste: “me pasa por la tierra”…
“Es que me pasó por la tierra. Yo salí de la curva 1, salgo complicado un poquito más de lo normal, voy a la cuerda, miro por el espejo y no estaba, él estaba por el radio, miro de vuelta por el espejo y estaba por el pasto, al lado mío, y bueno, ahí él intentaba ganar su lugar, yo seguía mi línea, intentando mantener mi línea porque él empujaba y yo obviamente empujaba para mantener mi línea, esa es la realidad, y cuando llegamos al curvón tomamos un poco de radio, doblamos el curvón como pudimos, lo más rápido que podíamos, él todo de costado, yo un poco también, y estiré el frenaje para intentar volver a pasarlo, no quería perder tan fácil tampoco y el también estiró para cuidar su posición, los dos nos pasamos, él un poquito más que yo y ahí se va afuera”.
Algunos dicen: “Canapa se vengó de la que le hizo en San Luis Rossi en Turismo Carretera”…¿la van pensando ustedes los pilotos? ¿Se guardan algún crédito?
“La realidad es que no, en el momento uno no piensa nada, en el momento es todo reflejo, pasa todo muy rápido y la verdad es que no me acordé de esa maniobra, todo lo contrario. Él me pasó, yo vuelvo a capturar la punta por un error de él, yo no pude aguantarlo, Matías me pasó, mal no lo sé, habría que preguntarle a los comisarios deportivos, pero me pasó”.
Las carreras que te gusta correr, son las que te escapás en punta…
“No, éstas. Una de las carreras que más disfruté fue hace poco en Junín con el Top Race. Largué octavo, quedé puntero, me pasó Fontana, la pelée con todo, quedé cuarto, volví a quedar segundo, esas son las que más se disfrutan, cuando uno viene de atrás remándola, pero bueno, siempre es más fácil cuando uno tiene el auto para escaparse. No es que vas a estar menos contento, todo lo contrario, podés ir un poco más relajado”.
Cuando vas a un fin de semana de TC, ¿cambia la cabeza de cómo lograr los resultados?, pensando en lo que te penalizan, pensando en el resto, ¿se corre distinto a otro fin de semana?
“Sinceramente, voy con un bajón…”
Vas con un bajón porque está mal la marca, porque no venís bien en las últimas carreras…
“Porque sé que voy a salir 20 ó 30. A no ser que se me sincronice el motor, el auto, me salga una buena succión, que puede pasar, ojalá estuviera quinto, me encantaría, tengo 20 kilos, soy Chevrolet, después de la primera victoria en Mar de Ajó, me imaginé que se me iba a hacer difícil, pero no tanto. En Buenos Aires, por ejemplo, voy un poquito más entusiasmado”.
¿Chevrolet sorprende con este rendimiento del fin de semana? o es un proceso que se tomó las carreras que se tomaron, hasta tanto se adapten los pilotos al equipo, el equipo a la categoría, a los autos y al desarrollo lógico de los autos que, al no haber pruebas, se hace sobre carrera…
“A mi no me sorprendió. Si mirás las últimas carreras antes de ésta, era Toyota el gran dominador y después de Toyota venían uno o dos más. El auto venía funcionando bien, creo que el auto nuestro se venía caracterizando por mala velocidad en las rectas y buena en las curvas y el Cabalén justamente es al revés, es todo curva, pensaba andar bien, quizás no tan contundente, pero el equipo siguió evolucionando, siguió mejorando, y pegó un gran salto con los otros dos autos”.
“Quizá en Termas no sea tan contundente, pero creo que venimos en el buen camino y seguimos mejorando”.
Largaron.


